A muy pocos kilómetros de la capital hay pueblos capaces de sorprender incluso a quienes creen conocer bien la Comunidad de Madrid. Rincones llenos de historia, paisajes que desconectan al instante y plazas donde la vida avanza a otro ritmo. Si buscas una escapada de día o un fin de semana sin alejarte demasiado, esta selección reúne algunos de los pueblos para visitar cerca de Madrid que mejor combinan encanto, gastronomía y planes al aire libre.
Desde opciones llenas de patrimonio hasta lugares que parecen detenidos en el tiempo, todos estos destinos son perfectos para una ruta tranquila donde disfrutar de la arquitectura tradicional, los miradores y los sabores de la zona. Y si eliges hacer una parada en Chinchón, una de las joyas más queridas por los viajeros, siempre puedes completar la experiencia alojándote en el mejor hotel de Chinchón para vivir el pueblo de una forma mucho más auténtica y cercana.
Aquí tienes la guía definitiva para descubrir cinco pueblos especiales, perfectos para una escapada rápida o un fin de semana diferente cerca de Madrid.
Pueblos con encanto para visitar desde Madrid
Los alrededores de Madrid esconden lugares llenos de belleza, tradición y planes para todos los gustos. Desde palacios reales hasta murallas medievales o montañas nevadas, estas cinco propuestas resumen muy bien la variedad de escapadas que puedes hacer sin alejarte de la capital.
Chinchón
Chinchón es, probablemente, uno de los pueblos más fotografiados de la Comunidad de Madrid. Su Plaza Mayor —con sus balcones verdes y su forma irregular— es una de las más bonitas de España. Pasear por sus calles empedradas es descubrir rincones llenos de historia, fachadas encaladas y pequeños comercios que conservan su esencia tradicional.
Además de su encanto arquitectónico, Chinchón destaca por su gastronomía, sus fiestas tradicionales y sus atardeceres desde los miradores cercanos. Es un destino ideal para quienes buscan desconectar, probar buena cocina y disfrutar de un ambiente auténtico.

Aranjuez
Aranjuez es una escapada perfecta para amantes de la historia y la naturaleza. Su Palacio Real y los Jardines del Príncipe convierten el paseo en una experiencia majestuosa, con fuentes, canales y paseos arbolados que recuerdan la época de la corte.
El casco urbano mantiene un ambiente elegante, con plazas amplias y edificios que reflejan su pasado real. Además, la gastronomía ligada al río Tajo lo convierte en un lugar ideal para pasar el día entre cultura y buena mesa.
Buitrago de Lozoya
En pleno paisaje de montaña, Buitrago de Lozoya sorprende por su muralla medieval completamente conservada y por el entorno natural que lo rodea. Es uno de los pueblos más pintorescos del norte de Madrid, perfecto para combinar historia y naturaleza.
Su castillo, su casco amurallado y el museo Picasso —con obras donadas por Eugenio Arias, amigo personal del pintor— añaden un valor cultural muy interesante. Un paseo por las orillas del río Lozoya completa la visita con calma.
Manzanares El Real
Manzanares El Real es sinónimo de patrimonio y naturaleza. Su Castillo de los Mendoza es uno de los mejor conservados de la región y, junto al embalse de Santillana y las vistas a La Pedriza, convierte este pueblo en un escenario perfecto para senderismo y fotografía.
Sus rutas, ideales para todos los niveles, lo hacen perfecto para quienes buscan un día de aire libre y desconexión sin alejarse demasiado de Madrid.

Navacerrada
Navacerrada es un destino clásico para los amantes de la montaña. En invierno tiene un encanto especial, con chimeneas encendidas, restaurantes tradicionales y un ambiente acogedor en su plaza central.
Las rutas de La Barranca, el puerto de Navacerrada y los alrededores del embalse ofrecen planes perfectos para senderistas y familias. En días de nieve, el pueblo se vuelve todavía más bonito.
Chinchón, la joya escondida de Madrid
Aunque todos los pueblos de esta lista tienen encanto, Chinchón tiene algo distinto que lo convierte en una parada obligatoria. Su Plaza Mayor, su historia y su ritmo pausado hacen que muchos viajeros lo elijan como destino principal para una escapada tranquila.
Sus atardeceres, sus rincones y su vida gastronómica lo convierten en uno de los pueblos más completos de la Comunidad de Madrid. Es un lugar que apetece caminar, fotografiar y saborear, especialmente si decides pasar la noche para disfrutarlo sin prisas.

¿Dónde alojarse en Chinchón?
Si tu idea es quedarte a dormir para vivir Chinchón con calma, La Casa del Convento es una de las mejores opciones del municipio. El hotel ocupa un edificio del siglo XVII y conserva ese carácter auténtico que encaja con la estética del pueblo: muros de piedra, espacios tranquilos y rincones llenos de historia.
Además de sus habitaciones amplias y acogedoras, cuenta con un spa perfecto para relajarse después de un día de rutas, paseos o visitas culturales. Es un espacio pensado para desconectar, respirar hondo y terminar la jornada de forma agradable.
Su restaurante completa la experiencia. La cocina se basa en producto local, recetas tradicionales y elaboraciones cuidadas que saben a tierra y temporada. Es un lugar ideal para disfrutar de una comida o cena tranquila en un entorno íntimo, especialmente si buscas un restaurante de calidad sin salir del centro.
Alojarse aquí es elegir comodidad, historia y un trato cercano que hace que la estancia sea parte del recuerdo del viaje. El mejor hotel de Chinchón te permite vivir el pueblo desde dentro, a pocos pasos de su Plaza Mayor y con la sensación de estar en un pequeño oasis dentro del casco histórico.
Disfruta tu escapada en Chinchón con La Casa del Convento
Si quieres descubrir los pueblos más bonitos de los alrededores de Madrid y vivir Chinchón sin prisas, La Casa del Convento es el punto de partida perfecto. Su ubicación, su cocina y su ambiente relajado harán que tu escapada sea aún más especial. Un lugar donde descansar, comer bien y sentir que formas parte del pueblo durante unos días.